“
Lo único que tienes que hacer es hacer una buena acción y creer que importa.
Reflexiones finales: El mundo necesita más bondad silenciosa.
Vivimos en un mundo ruidoso.
Una que premia el ruido, la velocidad y el espectáculo.
¿Y la curación?
¿Conexión?
¿Esperanza?
A menudo, esta información se transmite en susurros.
Así que la próxima vez que te lo preguntes:
¿Merece la pena?
¿Esto servirá de algo?
¿Debería simplemente quedarme callado?
Recuerda esto:
La caja de ropa se convirtió en mi salvación.
El extraño se volvió luz.
Y un simple “sí” se convirtió en una historia que recordaremos mucho después de que la ropa se desgaste.
Porque a veces lo más poderoso que puedes hacer…
No se trata de cambiar el mundo.
Un día todo cambiará… para una persona.
¿Y cuándo empezarás?
Puede que las acciones más pequeñas dejen las huellas más grandes.